El año 1912, Eleuterio Alfonso Sanchís, mi abuelo materno, emigró desde Olocau (Valencia) a Gavá. Eleuterio tenía mujer y tres hijos y estaba aburrido de ir a la huerta -dos horas de camino- para no ganar ni un duro, porque lo que le daban se lo gastaba en subsistir. Y mi abuela en casa, esperando para poder ir a la plaza, y él volvía de vacío.
Mi abuelo sabía que en Gavá había más jornales en la agricultura y se vino para aquí. En seguida encontró trabajo en la masía Barrera y le dijeron que, si quería, podía ir cada día. Contento, llamó a su hija mayor, que tenía doce años, (la que después sería mi madre) para que viniera a coger espárragos en Les Sorres. Más adelante vino mi iaia, con sus otros dos hijos, el Pepico y el Félix, y en 1916 se amplió la familia con el nacimiento de mi tío Enrique, que años después sería también mi padrino.

Mi tío Ricardo se fue a Sant Boi y mi padre se quedó aquí. Trabajó muchos años como mozo y carretero en cal Burot, llevando mercancías agrícolas al Borne. El dueño decía que era el mejor mozo que había tenido nunca.
Los chicos, cuando tuvieron la edad, entraron a trabajar en la Compañía Roca Radiadores y mi madre fue a trabajar a la fábrica El Fonollar, en Sant Boi. Entre todos, compraron un solar, y con mucho esfuerzo, se hicieron una vivienda.
🖊 Alberto Sierra Alfonso – Col·laborador




